Es tan sencillo,
por siempre amor,
para siempre amor.
— LES
Esta frase, pronunciada por mi Papá, hace más de 8 años, momentos antes de partir de este plano, me ha estado rondando la cabeza desde entonces.
Mi padre no era una persona de este tipo de palabras o frases, para nada. Era una persona completamente pragmática, ateo, de pensamiento completamente racional. Dentro de su racionalidad, era muy generoso, siempre dispuesto a ayudar a los demás y defender a los débiles. Sobre todo puedo decir que su accionar era coherente con su forma de pensar.
Era médico y cooperativista. Todos con los que interactuaba lo consideraban alguien de palabra y justo.
De repente, en uno de los viajes que solía hacer con mi mamá, empezó a sentir unos dolores por distintas partes del cuerpo. Al llegar a Bogotá, le diagnosticaron un cáncer de próstata en etapa 4. Siendo médico sabía el sufrimiento que genera el desenlace de esta enfermedad y él no quería vivir esto.
Cuando llegó el día, toda la familia vino a despedirse. Uno por uno pasamos por su habitación y hablamos con él. Luego nos reunimos alrededor, y fue en ese momento, mientras se alistaba todo para el procedimiento, que cantó:
Es tan sencillo,
por siempre amor,
para siempre amor.
No era como quien canta una canción, sino tal vez como quien canta un mantra. Sólo lanzó la frase, no hubo ninguna explicación. Para mí hubo sorpresa, no hubiese esperado nunca que mi papá pronunciara una frase como esta. Y ahora, a instantes de su partida, totalmente consciente de que ya se iba, después de haberse despedido de todos, nos estaba dejando un mensaje.
Despedí a mi padre tomando su mano, como acompañándolo mientras atravesaba el puente entre la vida y la muerte.
Desde entonces esta frase ha permanecido dando vueltas en mi mente, tratando de sentirla y vivirla. Creyendo que tal vez abre una nueva dimensión de la que no somos conscientes, y que sólo en instantes como esos, cuando sabemos que nada de lo material importa más, tenemos la capacidad de conectarnos con ella.
¿Y qué pasaría si lo logramos ver antes?
Esta frase no nos dicta una verdad, sólo nos invita a emprender este viaje.
Si algo resonó en ti, puedes escribírmelo. O si hubo algún momento — pequeño, quizás de un segundo — en que, en lugar de reaccionar como sueles hacerlo, viste algo distinto y actuaste desde el amor, también puedes contármelo.
Lo recibiré.Gracias. Tu reflexión viaja con la frase.